Blog: Kaizen

Poseer una marca en los tiempos que corren y, lo más importante, saber dirigirla, es algo que no todo el mundo es capaz de hacer, ya que se necesita una constancia e innovación continua.

 

La nueva era de Internet ha dado un giro de 180º al mundo del marketing y la comunicación, convirtiendo al consumidor en un sujeto exigente el cual busca productos y/o servicios personalizados y, a la vez, pretende que sus acciones afecten de manera positiva al entorno que le rodea, es decir, busca que la empresa a la cual acude para satisfacer sus necesidades sea respetuosa con el medio ambiente.

Para poder mantener tu marca a flote, te enseñamos una serie de errores comunes que podrían serte de utilidad y, de esta forma, tenerlos en cuenta en un futuro para no caer en ellos:

 

  1. Actuar de la misma forma que lo has hecho siempre

Tomar las decisiones, realizar ciertos proyectos o enfocar algunas campañas de la forma en que siempre lo has hecho supone el camino directo hacia el fracaso de una marca. Tanto las exigencias del cliente como el mercado cambian constantemente y nosotros, las empresas, debemos adaptarnos a ello. La regla de oro: renovarse o morir.

 

  1. No darle la importancia que merece al logotipo de la empresa

En muchas ocasiones, el consumidor recuerda una melodía, un anuncio o un logo. Este último es de las características más importantes que posee la compañía ya que es lo que le diferencia del resto de la competencia.

 

  1. No tener claro el público objetivo

Para empezar un proyecto con buen pie, es necesario valorar cual va a ser el público al que va a ir dirigido, o lo que es lo mismo, el target de dicha campaña. A raíz de ese dato y de las características del consumidor, el enfoque será más concreto y se tendrán más posibilidades de triunfar.

 

  1. No tener claro las tareas que se tienen que llevar a cabo

Es muy común que cuando tenemos varias tareas por hacer las dejamos todas a medias y no terminemos ninguna de ellas. Por eso, es necesario marcarse unos objetivos a corto plazo y tener en cuentas las labores que son más importantes o que se deben finalizar cuanto antes. La clave de todo esto es la organización.

 

  1. Falta de comunicación entre la empresa y el cliente

No solo es fundamental la comunicación dentro de la empresa, si no también entre la empresa y el cliente, ya que el segundo debe entender en todo momento lo que está viendo, es decir, el producto, servicio o anuncio que esté visualizando o que tenga intención de adquirir. La falta de comunicación es una característica que puede llevar al cliente a dejar de confiar en la marca en cuestión.

 

  1. Interponer la promoción a la buena comunicación

Hay que tener en cuenta que a la hora de realizar un proyecto o de lanzar un producto que los beneficios suelen llegar a largo plazo y que, en la mayoría de las situaciones, no existen beneficios a corto plazo, con lo que se debe tener paciencia y no poner las ventas por delante de la comunicación y la buena gestión.

 

  1. No tener un seguimiento de los datos finales

Es necesario tener en cuenta el seguimiento y medición de los resultados finales, ya que podría sernos de ayuda para futuros proyectos.

 

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