Blog: Kaizen
marketing personal

Artículo publicado en la Universidad Internacional de Valencia (VIU).

La recuperación del mercado laboral se ha acelerado al comienzo de 2017. La afiliación a la Seguridad Social el pasado abril aumentó en 212.216 cotizantes con trabajo, el mayor aumento de un mes de abril, hasta los 18,12 millones, según el Ministerio de Empleo. Y el paro bajó en 129.281 desocupados, una caída mensual récord que supera la que hubo en junio de 2013 por algo más de 2.000 personas. La asignatura pendiente sigue siendo la calidad. Por esto, no perdamos de vista que los datos de la Seguridad Social muestran que los empleos temporales o parciales suponen más del 40% de todos los asalariados que cotizan.

Sin duda, el desempleo no afecta a todos los sectores de la población por igual, aunque como hemos podido comprobar estos años de crisis, en muchas ocasiones el llegar incluso a contar con una formación universitaria no es condición suficiente para no ser expulsado del mercado de trabajo. Ahora bien, tampoco caigamos en la falacia de que no merece la pena formarse o estudiar una carrera, pues a más formación siempre tendremos más opciones de lograr un empleo.

El actual escenario del mercado laboral ha obligado a muchos profesionales a redefinir su relación laboral. Fruto de la crisis, profesionales de altísima valía, con un alto nivel formativo y competencial han sido expulsados del mercado laboral español (Melián y Campos, 2010; Toril y De Pablo, 2011) y por mucho que lo intenten, resulta muy complejo su reinserción laboral debido a que no existe demanda de estos profesionales por parte de las empresas.

Es aquí donde el concepto de branding o marca personal, adquiere un peso específico. Así, el concepto Branding Personal surge a finales del siglo pasado de la mano de gurús como Drucker, Covey y Peters en un momento en el que fueron conscientes en que la forma de trabajar había cambiado y necesitaban una nueva forma de pensar, ya que en Estados Unidos se estableció un nuevo tipo de profesional: el agente libre. Cuya filosofía era “no somos empleados, somos profesionales” (Paredes, 2013).

Esto nos obliga a plantear nuevas fórmulas en el proceso de búsqueda de empleo o autoempleo, en las que un buen conocimiento del marketing nos va a ser muy útil en la generación y comunicación de valor como elementos centrales de nuestra estrategia de marca. Así en los últimos años encontramos también incubadoras y centros tecnológicos, que son dos de los instrumentos más populares que los gobiernos emplean para fortalecer el espíritu empresarial y la innovación, especialmente a nivel regional (OCDE, 2011). Las universidades, como instituciones responsables de la creación y transferencia de conocimiento a través de la educación y la colaboración con las empresas, también caen dentro de este grupo de infraestructuras (Roig-Tierno, Alcázar y Ribeiro-Navarrete, 2015).

Cuando pensamos en marcas solemos identificar a Apple, Hugo Boss o El Corte Inglés… pero habitualmente solemos olvidar los nombres de millones de marcas de pequeñas y medianas empresas con las que opera el mercado. Cabe por tanto tener presente que los servicios de impresión, el colegio de nuestros hijos o nuestro abogado también cuentan con una marca de empresa. Ahora bien, ¿somos los profesionales una marca? La pregunta es retórica, y evidentemente como profesionales reunimos una serie de atributos, los cuales aprovecharemos en nuestro favor dependiendo del interés y esfuerzo que pongamos en ello.

 

 

Por lo tanto, ¿puedo hacer Marketing personal para conseguir un empleo, auto emplearme o atraer a nuevos clientes? ¿Cómo podemos generar interés en un potencial empleador o contratante de mis servicios? ¿Cómo podemos generar valor en nuestro servicio? ¿Son importantes las redes sociales para transformarlas en un aliado de mi marca? Estas y otras cuestiones son las que tratamos de abordar a continuación.  Te propongo siete acciones a implementar en la promoción de tu marca personal como profesional:

  1. Intentar generar opinión como profesional sobre un área en concreta.

Como profesionales tenemos formación y competencias en muchas áreas y seguramente nosotros los sabemos ¿pero tenemos la garantía de que quién pueda contratarnos lo sepa? Debemos de dejar muy claro cuál es nuestra área de trabajo y la especialización por la que hayamos optado. Por ejemplo, si soy un abogado especializado en custodias compartidas, deberé de incidir y explicar este dato.  En relación con el punto anterior, un blog en el que aborde la materia a través de artículos puede resultarme muy útil para que cuando alguien haga una búsqueda me localice con facilidad.

  1. Contar con un sitio web o blog personal.

En relación con el punto anterior, es importante contar con un espacio en el que aparezcamos como profesionales y en el que estemos referenciados de la mejor manera posible es un aspecto clave para la comunicación de valor de nuestra marca o firma profesional.

Hoy en día Internet forma parte de nuestras vidas, y es un acto habitual que cuando busquemos contratar un servicio concreto, o conocer sobre algo o alguien recurramos a Google para ver que hay sobre él.

  1. Aprovechar la ventaja que ofrece el social media y la comunicación 2.0.

Todavía hay profesionales que rehúyen o subestiman el poder de las redes sociales. Craso error. Desaprovechar este canal como una herramienta para la promoción de su marca personal es desaprovechar todo un abanico de posibilidades. No se trata de estar en todas las redes sociales y dedicarse las 24 horas del día a ellas, pero sí que al menos contar con un perfil actualizado en Linkedin, gestionar con pericia el perfil de Twitter o publicar un video en YouTube, nos va a ser muy útil en nuestra comunicación de valor como expertos. Eso sí, cuidado con los experimentos demasiado caseros. Podrían generar el efecto contrario.

  1. Buscar alianzas frente a competidores.

Si hablamos de conocer a profesionales que puedan interesarse por nuestros servicios, hemos de tener muy presente que conjuntamente con estos profesionales podemos llegar a ofrecer servicios más amplios y mejorados de nuestra marca personal.

Por ejemplo, yo puedo ser un magnífico abogado especializado en derecho de empresa, pero mi marca puede ganar valor si implemento un servicio de protección de datos o derecho medioambiental.

  1. Otros tienen que hablar, a ser posible bien, de nosotros.

Las empresas, por importante que sea el presupuesto destinado a publicidad, crecen por prescripción de sus clientes. En este sentido la satisfacción de éstos es fundamental y tanto así, que son muchas las marcas que pagan por contar con prescriptores que hablan bien de ellos a través de las redes sociales o foros de opinión. Trabajemos por tanto esta cuestión con la mejor de las intenciones posibles, ya que clientes satisfechos atraerán a nuevos clientes. Convertirlos en nuestros aliados de marca es un aspecto fundamental.

  1. Escribir y estar presente en algún medio de comunicación.

Otro aspecto a considerar en la promoción de nuestra marca personal es intentar tener presencia en algún medio de comunicación. Nuestra colaboración como expertos en alguna materia generará un win-win entre el medio y nuestra marca. A la vez que aportamos contenido al medio de comunicación, nuestra marca se ve beneficiada como por los atributos de valor del propio medio. En este sentido, la publicity como herramienta nos aportará credibilidad como gestores.

  1. Ante todo ofrecer un buen producto o servicio.

Un buen producto o servicio que no cuente con una buena comunicación puede morir por olvido en un cajón. En marketing lo que no se comunica no existe. Pero tan importante es comunicar correctamente como contar con el mejor de los servicios o productos de cara a nuestros clientes. Por tanto, la satisfacción generada en nuestros clientes va a ser un factor fundamental para que vuelvan a repetir en la compra, y en lo que no es menos importante, la preinscripción de nuestra marca. Aprovecho para recomendar lal ectura Lovemarks: The future beyond brands de Kevin Robberts.

Como podemos comprobar, el Marketing no sólo es aplicable a las grandes corporaciones, sino que el conocimiento de esta disciplina nos puede resultar de gran utilidad en un mercado que cada vez es más global y competitivo. En este sentido, estas y otras cuestiones las abordaremos en el Grado de Administración y Dirección de Empresas y el Máster Universitario en Administración y Dirección de Empresas (MBA) de la Universidad Internacional de Valencia (VIU).

 

Eduard Amorós Kern

PhD en Marketing. Profesor de la Universidad Internacional de Valencia VIU

 

Referencias

Castro, B. (2007). El auge de la comunicación corporativa. Sevilla, Castillo.

Melián Navarro, A., & Campos Climent, V. (2010). Emprendedurismo y economía social como mecanismos de inserción sociolaboral en tiempos de crisis. REVESCO. Revista de estudios cooperativos, (100), 43-67.

OCDE (2011). Regions and innovation policy. Reviews of regional innovation, OCDE Publishing (2011)

Paredes, G. (2013). Branding personal: mercadotecnia para el individuo a partir de técnicas del desarrollo del pensamiento creativo. In vestigium ire, (6), 34-40.

Roberts, K. (2005). Lovemarks: The future beyond brands. Powerhouse books.

Roig-Tierno, N., Alcázar, J., & Ribeiro-Navarrete, S. (2015). Use of infrastructures to support innovative entrepreneurship and business growth. Journal of Business Research68(11), 2290-2294.

Toril, J. U., & De Pablo Valenciano, J. (2011). Revisando el emprendedurismo. Boletín económico de ICE, Información Comercial Española, (3021), 53-62.

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